Dicen por ahí que lleva miles de fotos llegar a tu mejor foto, y si bien siempre pienso que en cualquier momento voy a hacer mi “nueva mejor foto”, esta la hice en el año 2017 y sigue siendo mi favorita.

No es una foto con un alto contenido estético, con figuras geométricas o un interesante juego de luces y sombras…por el contrario, fue una foto tomada en el interior de una iglesia (con la escasa iluminación que ya todos deben conocer) y se trata de un momento que no me lo esperaba.

Claramente hay mucho de subjetivo en la manera en que valoramos cada fotografía y seguramente yo tendré mis motivos para que me signifique tanto, pero también se que Florencia (la novia con su abuelo) va a tener uno de los mejores momentos de su vida plasmado en esta foto.

Imagínense como se habrá sentido esos segundos, viviendo el día de su boda con Javi (con quien hoy tienen una hija) y pudiendo abrazar a su abuelo que la acompañaba desde hacía tantos años…emotivo no? Cuantas historias, cuantos recuerdos en un instante.

Hace poco hablamos de casualidad y me dijo “captaste ese momento y lo voy a recordar por siempre; mi abuelo falleció el año pasado, gracias!!”